Story

MC STORE in Nairobi (Parte II)

No sé si fue Dios todopoderoso o el llavero herradura de Manolo pero de las tres opciones viables – J, W, V – dos de ellas nos dejaron entrar en la carrera.
W es un centro comercial bastante nuevo; modernérrimo y mega-urbano. Una vez dentro, puedes llegar a olvidar que estás en África. Nike, Converse y un extenso número de franquicias invaden los espacios. Entre franquicia y franquicia asoman tímidamente algunas tiendas “de autor” con una personal selección. El espacio por el íbamos a luchar estaba situado enfrente de un café en la planta 1 dedicada a moda. Perfecto. Nos sentamos con libretilla en mano y nos hicimos los detectives un rato. Apuntamos:
Número de personas que pasan por delante (hombres/mujeres).
Número de personas que podrían ser target mille collines.
Claro, la estampa desde fuera tiene telita. Dos individuos aseaditos sentados en el café sin mirarse uno al otro, apuntando cositas con la vista fija en la tienda de enfrente que para que engañarnos, tenía una selección muy triste y abarrotada de xamarretas made in china que por mucho que rebajaran no se podrían sacar de encima. Esto duró unas dos horas. Obviamente, algunos individuos que estaban tomando café felizmente nos miraban con curiosidad y con cara de no entender nada mientras especulaban sobre qué puñetas hacíamos allí.
El tráfico era escaso y el target casi inexistente. Donde un día estuvo Benetton ahora había unos cartones cubriendo todas las vitrinas. Un tanto desolador.
Por otro lado, management nos recibió con una amplia sonrisa y se mostró interesado por nuestra marca para ese local. Nos dejaron muy claro lo mucho que adoraban las franquicias y el hándicap que suponía que no lo fueramos. Nos pidieron una extensa lista de “cositas”:
Muestras del producto, estrategia de apertura de la primera tienda en Nairobi, estrategia de seguimiento y control. Pim pam.
OK. Seguimos concursando mientras ganamos tiempo para decidir si W es una opción para mille collines.
En contraposición, V es un centro comercial cálido y rústico. Tiene formato de pueblecito de veraneo; obra blanca, fuente, suelo de roca, puentes y un agradable “food court” en el centro que siempre está a rebosar de gente. Los fines de semana tocan música en directo y la selección de tiendas es más personal. Está localizado en uno de los dos barrios residenciales más importantes de Nairobi, nido para embajadas y oficinas de UN.
W
VM